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Un hombre conseguía ver a su hijo preso después de mucho tiempo, a través de una reja, y lo reconocía solamente por los zapatos marrones que él le había regalado.

[La muchacha del tajo en el mentón. Vagabundo y otros relatos, Eduardo Galeano]

     

Sólo dos cosas me ha concedido el Destino: unos libros de contabilidad y el don de soñar.

[Libro del desasosiego, Fernando Pessoa]

   

Un café es un lago diminuto.

[Cosas contretas, David Viñas]

 

Igual sólo soy el estiercol del jardín de su vida.

[André Malby hablando de la relación con su hijo]

 

Sono ormai all'eta' in cui si tirano le somme e non ho fatto nulla. Sarei potuto diventare un grande attore, e invece su cento e piu' film che ho girato, ve ne sono di degni non piu' di cinque. Ma anche se fossi diventato un grande attore ,cosa sarebbe cambiato? Noi attori siamo solo venditori di chiacchiere. Un falegname vale certo piu' di noi: almeno il tavolino che fabbrica resta nel tempo ,dopo di lui.

[Totò]

He llegado ahora a la edad en la que se echan cuentas y no he hecho nada. Habría podido convertirme en un gran actor, y en cambio entre las ciento y pico películas que ha rodado, no son dignas más de cinco. Pero aunque me hubiera convertido en un gran actor, ¿qué habría cambiado? Los actores somos sólo unos charlatanes. Un carpintero vale seguro más que nosotros: al menos la mesita que fabrica queda en el tiempo, después de él.

Nos pasamos todo el día trabajando bajo el plástico, vivimos en una casa hecha de plástico. Nuestra vida es una vida de plástico.

[Escuchado a un inmigrante magrebí de El Egido, Almería]