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A BORDO DEL HOLLYWOOD-NUEVA YORK EXPRESS

Viejas en primera clase: una sola, Katherine Hepburn.

Deducción: las consagradas en los años 30 son las más duraderas.

Razones: sólo ellas han tenido boom en los años recientes.

Nombres: Rosalind Rusell, boom sofisticado con Auntie Mame (Vivir es mi deseo) y agotado muy pronto por su disponibilidad a filmar cualquier cosa. Bette Davis y Joan Crawford, boom terrorífico con Baby Jane, explotado y agotado en secuelas más y más débiles. Las demás, retiradas pero jamás rebajándose a papelitos: Greta Garbo, Luise Rainer, Irene Dunne, Norma Shearer. Dos muertas: Margaret Sullivan y Vivien Leigh.

Las viejas consagradas en los años 40: todas haciendo Hello Dolly por las provincias (Betty Grable, Dorothy Lamour) o papelitos en cine (Rita Hayworth, Ava Gardner, Susan Hayward),

Excepción: Lana Turner, tal vez la menos dotada, actualmente estrella del programa de TV más importante de la temporada. Su vida privada le confiere un halo pecaminoso irresistible, parece.

Curioso: las nombradas, que a duras penas resisten, son todas de categoría "vamp", surgidas más por belleza que por talento. Las talentosas de los años 40 están olvidadas después de retornos fallidos (Dorothy McGuire, Jennifer Jones, Jane Wyman, Joan Fontaine).

Categoría olvidadísimas: las ingenuas de los años 50 (June Allyson, Kathryn Grayson, Jane Powell, Ann Blyth).

Mito creciente: Marilyn.


HOMENAJE A VON STERNBERG

A pocos días de la muerte del nunca bien ponderado, reaparecen sus filmes en parís. La Cinemateca hace una restrospectiva completa; también cines comerciales se forman colas para ver sus clásicos. Para los muy jóvenes: Josef von Sternberg nació en Viena y creció en EE.UU, donde tuvo sus primeros éxitos en épocas del cine mudo: Los muelles de Nueva York (1928) es tal vez lo más importante de ese período. Para los despistados: El ángel azul, su primer filme sonoro, filmado en Alemania, no es lo más representativo de J. v. S., pero marca su encuentro con Marlene Dietrich. En sí su filme más conocido en la Argentina.

Edad de oro: juntos vuelven a Hollywood donde filman cuatro obras maestras seguidas; son Marruecos (31), Fatalidad (32), El expreso de Shanghai (33) y La Venus rubia (34). Creaciones totales: J. v. S. concibió, dialogó y dirigió esos filmes. Inspirado por la belleza y personalidad de Marlene modeló un personaje que habría de transitar las cuatro historias con distintos nombres: Amy, Jolly o Shanghai Lily o Agente X-27. Una mujer que ha vivido, sufrido y perdido el miedo a todo, que enfrenta cualquier peligro sin pestañear y vence a todos los enemigos menos a uno, el más temible. ¿Cuál es ese enemigo tan temible?: ¡su loco corazón de mujer!

Fragmentos de diálogos: en Marruecos el legionario Gary Cooper entra al camarín de la cancionista y mira insolente las fotografía colocadas junto al espejo...

Legionario.- ¿Quién era éste? ¿Su marido?
La cabaretera.- No considero a ningún hombre digno de llevar ese nombre.
Legionario.- Yo pienso lo mismo de las mujeres. (Observa las fotografías). Estas pieles y estas alhajas deben costar una fortuna.
La cabaretera.- Si todavía las tuviera no estaría aquí.
Legionario.- ¿Por qué vino a parar a este lugar?
La cabaretera.- A ustedes no les preguntan nada cuando entran en la Legión Extranjera... Pues bien, hay también una Legión Extranjera para mujeres, sólo que no llevamos uniforme, o bandera... Y no recibimos medallas o galones por cada una de nuestras heridas. (Fin del fragmento).

Más camp: a bordo del Expreso de Shanghai se encuentran por azar dos ex amantes...

Oficial inglés (Clive Brook).- Tú has cambiado.
Pasajera.- ¿Estoy menos atractiva?
Oficial.- No... estás más hermosa que nunca.
Pasajera.- ¿En qué he cambiado?
Oficial.- No lo sé... pero querría explicártelo...
Pasajera.- Pues bien... He cambiado mi nombre.
Oficial.- Te has casado.
Pasajera (irónica).- No... hizo falta más de un hombre para transformarme en (acomoda el velo del sombrero)... Shanghai Lily.
Oficial.- Con que tú eres Shanghai Lily.
Pasajera.- La notoria Flor Blanca de la China. Habrás oído lo que se dice de mí y, lo peor aún... lo habrás creído. (Fin del fragmento).

¿Por qué siguen en vigencia semejantes engendros? Supongo que el humor y la sinceridad que los impregnan, los preservan como el alcohol. Además, esa visión del mundo cínica y piadosa al mismo tiempo es de una perfecta coherencia y rica en dimensiones ocultas detrás de los tules, los lamés y las pestañas postizas. Fatalidad es una metáfora sobre el conflicto entre individualidad y patriotismo; El expreso de Shanghai una sutil burla a los abusos de autoridad.

Fiesta para los ojos: J. v. S. cuidaba la imagen tanto como el relato. Desgraciadamente lo pictórico acaparó su atención con el pasar del tiempo, o más probablemente no tuvo ya qué decir. Suplantó convicción con coordinados, flecos y moños sin fin. Sus filmes siguientes: La emperatriz escarlata y Mi nombre es tentación, ambos con Marlene, son visualmente riquísimos pero carecen de interés narrativo.

Después: un Crimen y castigo con Peter Lorre, crimen castigado con la abstención del público. Más tarde la perdonable Pecadora de Shanghai (41), con Gene Fierney y Victor Mature. Sigue un declive funesto.

Falsa acusación. durante los años 40 y 50 se tildó a J. v. S. de esteticista, de simple modisto de Marlene. Quienes estén todavía en duda diríjanse a las oficinas de Paramount y reclamen la exhibición de su gran tetralogía. Les recomiendo evitar las versiones televisivas, por dobladas y abreviadas. Además, la fuerza hipnótica de sus imágenes se reduce en la pantalla chica.

¿Qué salvaría yo de un incendio su tuviera que elegir un filme de la historia del cine? Supongo que para los aficionados a Antonioni, Godard y otras yerbas sería una fatalidad mi elección.